¡Pregúntale al profe!

Nueva iniciativa para ayudarte a crecer: "Pregúntale al profe" 

Dr. Vladimir Estrada


A modo de introducción 

Saludos cordiales, amigo lector. Es un grato placer recibirte una vez más (o por vez primera) en mi nuevo blog académico, que gestiono en esta excelente plataforma stck.me; sencilla, práctica, multifuncional, amigable y utilísima para quienes preferimos el entorno digital como vía para compartir nuestro mensaje con el mundo. Y en mi caso, especialmente, con mi amado mundo educacional y académico.

Como lo hago desde que comenzó la pandemia, y como lo haré hasta que nos libremos definitivamente de ella, mi primer mensaje de hoy es de solidaridad con quienes han sufrido de cualquier forma sus funestos impactos, especialmente con quienes han perdido a algún ser querido; y lo hago en calidad de sobreviviente. Como ya es mi costumbre, elevo una oración por ellos, porque puedan recuperarse y seguir adelante.

Dicho esto, paso a introducir el tema de mi propuesta de este post.   

Las preguntas constituyen una de las formas más sencillas, accesibles y efectivas para aprender sobre cualquier tema. Cuando preguntamos, estamos exponiendo nuestra necesidad de saber sobre algo y nuestro interés en aprenderlo, y estamos colocando al alcance de alguien más la posibilidad de ilustrarnos y aportarnos valor sobre ese algo; por ejemplo, a nivel conceptual (¿qué es, en qué consiste, para qué sirve…?) o metodológico (¿cómo se hace, cómo funciona, cómo se aplica o utiliza…?). Y por supuesto, hay muchísimas otras posibilidades (para qué, por qué, por qué no, cuándo, desde cuándo, hasta cuándo, con qué, quién, con quién, en fin…las opciones pueden ser infinitas, dependiendo de múltiples factores). 

Para un maestro, cada pregunta es una oportunidad para aportar, pero también para aprender y crecer. Pues cuando se nos interroga sobre un tema, podemos rememorar, sistematizar, consolidar y resumir lo que ya sabemos sobre eso antes de compartirlo con quien pregunta, pero también podemos revisar nuevas fuentes para actualizar y enriquecer nuestras ideas al respecto, así como ensayar y validar nuevas formas de presentarlas; entre otras diversas posibilidades.


Razones y ruta para un nuevo lanzamiento

Como parte habitual de mi trabajo, y de mi estilo personal para ejecutarlo, suelo idear y poner en marcha proyectos diversos, motivado por múltiples razones; algunos a muy corto plazo y otros que duran años, algunos estrictamente individuales y otros que involucran a varias y hasta muchas personas. Por mencionarte un único ejemplo: mi proyecto personal Investigando sobre blogging: nuevas opciones para ti en la era COVID 19, nació en 2020 con una perspectiva exclusivamente individual, y ya involucra a muchos de mis estudiantes, que están utilizando plataformas de las que he ido identificando, probando y validando en la ruta (tengo más de 60 exploradas hasta el momento, y artículos publicados a modo de prueba real de funcionamiento en casi 30 de ellas, en algunas de las cuales "me he quedado a vivir"). Y también involucra a unos cuantos desarrolladores de las mismas, con quienes he ido construyendo muy buenas relaciones, aportándoles feedback como usuario (muchas veces entre los primeros), y recibiendo su soporte cuando lo he requerido para hacer mi trabajo. Y te hablo de personas ubicadas en países tan diversos y distantes como Irán, Turquía, Arabia Saudí, Bélgica, Estados Unidos, la India, Israel, Rumanía, Holanda, Rusia y Argentina. Se me puede estar quedando alguno (los cito de memoria), y de ser así, espero me excuse. 

Esta estrategia (actuar de forma habitual como usuario temprano o early bird -como dicen los amigos angloparlantes- de herramientas digitales, mayormente plataformas de blogging o para otras modalidades de escritura en línea, y algunas de otra índole como Super Portfolio y dos o tres más) es una manera muy personal que tengo de aprender y  crecer, para poder aportar. Disfruto hacerlo incluso cuando los resultados no son buenos, como me ha sucedido en algunos casos; ahí también obtengo experiencias y aprendizajes para compartir acerca de cómo NO hacer algunas cosas, o de cuáles decisiones aparentemente positivas al inicio pueden conducirnos por caminos desfavorables, o de cómo el contexto y sus evoluciones imprevistas e imprevisibles puede trastocar una idea y volverla inviable, etc. Te adelanto que esta investigación, aún en curso, dará origen a un par de trabajos académicos que poco a poco estoy preparando; sabrás otros detalles cuando esté más cerca de su publicación.

Hoy estoy lanzando en forma de proyecto una nueva sección formal de mi trabajo académico, llamada "Pregúntale al profe". Se trata de una manera de estar más disponible para los estudiantes, tratando de aportarles un poco más de valor que el que me corresponde "formalmente" por mi contrato de trabajo académico, ayudándoles en lo posible a ampliar, diversificar y profundizar su acervo competencial y su preparación para el acceso al mercado laboral o para consolidar su posición donde ya laboran. Y todo ello, simplemente, respondiendo sus preguntas

No importa si les estoy dictando alguna asignatura actualmente o si lo he hecho antes; es más, no me importa si he sido su profesor o no, ni tampoco en cuál Universidad estudia, ni en qué país reside. Si es un estudiante universitario de grado o de postgrado, y necesita mi contribución, quiero poder ofrecérsela lo mejor que pueda, si está a mi alcance. 

El título nace de una frase muy común, que suele brotar cuando en ambientes educativos surge la necesidad de explicar o aclarar algo que no se sabe bien, o no está suficientemente claro: "Pregúntale al profe". Cualquier maestro con cierta experiencia entenderá de lo que hablo y seguramente se reconocerá en el caso. Es más: doy amplia fe de que esto también ocurre fuera de las aulas y de las instituciones educativas. En el barrio, en el super, en el comedor, en el parque, en la esquina, en el entorno habitual donde coexistimos con nuestra comunidad, y esta sabe a qué nos dedicamos, llegamos o pasamos de pronto por ahí, y alguien dice a alguien más:

"Fulano, ¿tú no querías saber tal cosa? ¡Pregúntale al profe!" 

Y eso está muy bien: pues significa, entre otras cosas, que nuestra profesión de educadores sigue teniendo, al menos en parte, el aura desarrolladora maravillosa, la marca social positiva, el prestigio elevado de índole profesional e intelectual ante la sociedad, que jamás ha debido ni deberá perder. Que muchos de nosotros seguimos siendo vistos, sentidos y tratados como las personas a quienes acudir para aprender, independientemente de cuál sea el tema. Y nos toca a nosotros trabajar para que nuestro amado magisterio profesional recupere lo que ya no está, consolide cada vez más lo que sí conserva, y se generen nuevos motivos para que esa marca se siga posicionando así, y cada vez mejor, en el imaginario colectivo

El origen más personal de mi idea -nada nueva, por cierto- es el siguiente. 

Desde hace casi tres décadas (soy docente universitario desde 1994), y de forma bastante habitual, mis estudiantes de grado y postgrado suelen formularme muchas preguntas sobre múltiples temas; y normalmente no me es posible responderlas todas en clase, ni con la amplitud y profundidad que me gustaría poder hacerlo (asumiendo que conozca así las respuestas, claro está, lo cual obviamente ocurre a veces y otras no). Es muy raro que un tema no se conecte con otros varios (vivimos en un mundo y una época donde todo está conectado y todos lo estamos); y además, cuando uno de ellos queda más o menos satisfecho con la respuesta recibida, a otro le surge una duda sobre un aspecto que no fue abordado o lo fue de forma insuficiente, o sobre otro tema que se relaciona con el anterior…En fin, que el proceso de generación de motivos para aportar valor respondiendo preguntas, resulta infinito, como infinitas son las posibilidades que genera la nueva época emergente para que nazca en nosotros la curiosidad, y esta se transforme en necesidad de nueva información y nuevo conocimiento aplicable a la nueva forma de vivir que cada día nos va naciendo y creciendo.  

Y yo supongo que a la mayoría de mis colegas educadores les sucede lo mismo. El estudiante universitario de grado o de postgrado que está correctamente motivado, es una fuente constante e inagotable de preguntas, tanto sobre las asignaturas que está tomando, como sobre el entorno (mercado y sociedad, con diversos alcances y objetivos), así como sobre el presente y el futuro de ambos, que impactan e impactarán directamente sobre el suyo, al punto de definirlo. Generalmente se trata de jóvenes en plena búsqueda y/o construcción y/o consolidación de su  lugar en el mundo, fuertemente influidos por los torrentes de información que fluyen a través de Internet (a veces falsa, incorrecta o contradictoria), y necesitan confirmarla, confrontarla o validarla. Y la fuente más cercana y confiable de que disponen para hacerlo es "el profe", que por las características y los requerimientos de su actividad profesional, debe estar mucho mejor preparado para orientarles que el resto de su entorno cercano. Al menos, así debería ser

Solo que además de bien preparados, altamente motivados, y obviamente dispuestos, "los profes" deberíamos estar razonablemente disponibles para hacerlo. Y sucede que no siempre lo estamos, porque aún queriendo, simplemente no podemos. Nuestras clases duran 50 minutos, que se acaban demasiado pronto; y nuestros días, 24 horas, y ni un minuto más. Y en ese único tiempo disponible, tenemos que vivir, no solo trabajar

¿Entonces?

Regreso a mi caso, que origina esta idea. 

Resumiendo: Cuando recibo y respondo preguntas de mis estudiantes, nunca quedamos totalmente satisfechos, ni ellos, ni yo; porque como dije, el tiempo para darles en clase lo que están buscando es demasiado breve. Y nunca lo estaremos, porque es imposible: cualquier tema, por "sencillo" que parezca, tiene el potencial de volverse infinito. 

Proponiendo: Por eso y otras cosas, creo que puede ayudar bastante abrir un espacio donde ellos, y tal vez otros estudiantes interesados, puedan compartir interrogantes, inquietudes, dudas, y recibir las respuestas que alguien conocido por ellos y confiable para ellos tenga la posibilidad de ofrecerles. Y me motiva la idea de hacerlo en público, vía Internet, porque la vida me ha demostrado que la misma pregunta o duda puede surgir al mismo tiempo, o en momentos diferentes, en la mente de muchísimas personas. Siendo las cosas de ese modo, si podemos proponer una respuesta al menos introductoria, o aproximada, y orientar al menos lo básico para su completamiento en otras fuentes, estaremos ayudando de forma simultánea a todos los interesados que tengan acceso al espacio web donde aparecerá la misma. Y eventualmente, se podrá generar un debate sobre el tema, en el cual podremos aprender todos los involucrados, comenzando por "el profe". Pues definitivamente, somos nosotros quienes más debemos y podemos aprender con todo cuanto hacemos para educar

Hace tres años lancé un proyecto internacional que actualmente estoy retomando; lo llamé entrevista bidireccional transoceánica, y en él han compartido espacio conmigo hasta el momento los prestigiosos Maestros Guillem Recolons (aquí), Pablo Adán (aquí), Joan Clotet (aquí) y Jordi Collell (aquí). Es un proyecto consistente en entrevistas simultáneas y multitemáticas conformadas por 11 o 12 preguntas hechas por cada uno de los 2 participantes al otro (cada entrevista de las 4 publicadas hasta ahora, da cómodamente para un libro o una serie de artículos extensos, lo que también está en mis perspectivas a corto plazo). Y debo decir que tanto desde las excelentes respuestas que recibí de mis coentrevistados, como desde mis propias respuestas a sus potentes interrogantes, ese proyecto me dio nuevas bases para entender más claramente la gran variedad de posibilidades que todos podemos tener para aportar valor a otras personas, y desde ahí se reforzó mi habitual insistencia a mis estudiantes para que sistematicen, escriban y publiquen en línea sus ideas

Porque quien nos lee, puede sentirse motivado a saber más sobre lo que le decimos, y a preguntarnos sobre ello; y muchas veces basta la pregunta correcta, y correctamente formulada, para que descubramos algo que no sabíamos que sabíamos, o que tal vez habíamos olvidado o "escondido" en nuestra memoria ante la avalancha de nuevos saberes que nuestros decursos vitales y profesionales nos han permitido u obligado a incorporar. Y también es útil, claro está, para retomar, reforzar, actualizar o reenfocar saberes previos de los que sí éramos conscientes, así como de nuestra necesidad de ampliarlos, profundizarlos y diversificarlos

De ahí que Pregúntale al profe nace con una vocación estimuladora de las preguntas, la motivación para hacerlas y responderlas, y de potenciar la necesidad contributiva de quienes participen (entre otras posibilidades). Porque quiero ayudar a otras personas, sobre todo a estudiantes, pero también a profesionales que se sienten y actúan como aprendices permanentes (yo lo hago, y sé que muchos otros también), a crecer y avanzar al menos un centímetro en sus desarrollos competenciales y/o sus carreras, gracias a la formulación inteligente de cada una de esas preguntas, y a las respuestas que yo o alguno de mis colegas les pueda aportar. Y también quiero, claro está, aprender de quienes formulen sus preguntas, y seguir aprendiendo de quienes han creado o crearán en el futuro el conocimiento que me permitirá responderlas. Y por supuesto, quiero que los diferentes contextos donde esas personas estén, puedan beneficiarse de sus mejoras de cualquier índole.

Quiero esas tres cosas. Ganar-ganar-ganar.  Que todos ganemos.

Obviamente, por si surge alguna duda: esto que hoy inicio no es en absoluto algo al estilo de Quora, ni yo estoy en capacidad de hacer algo así; para nada. Me encanta ese maravilloso sitio en el que suelo participar en nueve espacios temáticos aparte del mío (aquí lo tienes), y te digo con total franqueza que cada vez que respondo una pregunta en Quora, recibo y aprendo más de lo que aporto: sea por las consultas bibliográficas que haga, por las lecturas de muchas magníficas respuestas que otros autores han dado a la misma pregunta, por el enfoque que asuma para responder, por la sistematización de ideas y conceptos que deba efectuar para hacerlo, por el ordenamiento temático que voy consiguiendo y me permite nuevos abordajes conceptuales y metodológicos del tema, entre otras posibilidades. Gracias a Dios por eso. 

Pero aquí se trata de aportar desde la academia, con un enfoque educativo y académico, a un público muy concreto definido y determinado por su vínculo con la academia y su necesidad de crecer en ella: los estudiantes. Los míos, y otros que así lo necesiten.


Pregúntale al profe

Hablemos un poco más en detalle sobre mi nuevo proyecto académico y educativo Pregúntale al profe.

Si conozco la respuesta a tu pregunta, procuraré dártela con la mayor calidad que me sea posible, lo cual puede significar una redacción extensa, mediana o breve, todo depende; pero siempre, como es mi estilo, enlazándote tantas fuentes como pueda para que tú puedas ampliar sobre el tema. En muchos casos, tal vez mi mejor aporte pueda ser, simplemente, orientarte hacia la construcción de tu propia respuesta. De hecho, me gusta mucho trabajar desde ese enfoque. 

Y si no la conozco, te lo diré con total sinceridad, y te preguntaré si dispones de tiempo para esperar a que yo la investigue (porque a lo mejor la necesitas "para ayer", y mi "ayer" puede estar muy cargado de tareas que me hagan imposible priorizarte). Cuando me respondas (casi al final del texto tienes la vía), decidiremos entre ambos al respecto. Y me reservo la posibilidad de invitar a algunos de mis colegas y amigos para que participen en el proyecto, sea completando o complementando mis respuestas, o proponiendo íntegramente las suyas en los temas en que yo no tenga nada que aportar; o aún mejor, si algunos educadores universitarios de cualquier entorno y área temática desean sumarse y aportar sus saberes a esta iniciativa, solo deben contactarme -verán la forma más adelante-, y les integraré de inmediato a ella. En todos los casos, las respuestas tendrán carácter y enfoque informativo/educativo, y procurarán motivarte a seguir aprendiendo acerca del tema. Es una promesa. 

A mí me gusta distinguir entre hechos y opiniones. Los hechos son conocidos y objetivos, están establecidos, han sido comprobados y validados, son y están ahí; y las opiniones son subjetivas, si bien pueden tener un sólido sustrato teórico, conceptual, metodológico y experiencial acerca de los hechos reales y objetivos sobre los que se opina. Dependiendo de las preguntas que reciba, seguramente algunas de mis respuestas versarán sobre hechos; estarán basadas en la teoría existente acerca del tema y en sus validaciones en la práctica de quienes se han dedicado o se dedican al mismo. Otras, se basarán en mi propia práctica y experiencia, limitadas pero reales, y que tal vez puedan aportar algo en función de la pregunta. Y otras, serán solo opiniones, que ojalá tengan suficiente sustrato para ser consideradas válidas. 

Algunas precisiones clave:

1- Las preguntas solo pueden referirse a temas de carácter profesional o académico (lo que también es profesional para quienes estamos vinculados a la academia como docentes o estudiantes, pero no necesariamente para otros sectores), y preferiblemente en las áreas temáticas en las que yo he trabajado antes, y/o trabajo, estudio e investigo actualmente, y sobre las cuales puedo hablar o escribir algunas cosas con cierta dignidad y decoro profesional. Ellas son, en un enfoque muy general: educación y academia, estrategia personal y marca personal, organizaciones, gerencia y liderazgo, gestión humana, marketing, comunicación, consultoría, asesoría, mentoría, producción intelectual escrita en el entorno digital. Dentro de ellas, hay diversos temas que no manejo y no podré responder sobre ellos (todas son muy amplias, y cada practicante se especializa en ciertos temas, nunca en todos), y otros que aún manejándolos, mi conocimiento será insuficiente para satisfacer algunas necesidades, y deberé referir a quien me pregunte a otras fuentes de información. Pero en aquellos que sí manejo con alguna suficiencia, me esforzaré por proponer respuestas dignas a quien las necesite y solicite, y que no esté desesperado por recibirla de forma inmediata. Porque responder preguntas, si se quiere hacer bien, requiere tiempo

OJO: A lo que sí me comprometo es a no dejar de buscar y aportar al interesado el nombre de la fuente donde pueda encontrar lo que necesita (y ojalá la misma fuente, si dispongo de ella o logro conseguirla), aspecto en que tengo alguna experiencia pertinente tras 38 años ejerciendo mi amada profesión de maestro. 

2- Si me preguntas sobre algo que evidentemente tú puedes resolver solo leyendo, te lo diré con total claridad; y según tema y posibilidades, te enlazaré las fuentes de que disponga. Mi misión aquí no será nunca sustituir tu necesario esfuerzo para aprender, ni tampoco a los libros o artículos que están a tu alcance y que tú debes leer y estudiar. Esto último, por demás, me sería imposible: hay demasiado conocimiento en ellos para que alguien así lo pretenda, y por otra parte, un aprendiz permanente como yo jamás podría, ni se atrevería siquiera a insinuarlo. En estos asuntos siempre regreso a Chaplin y su genio: "Todos somos aficionados, la vida no da para más". 

3- Si alguien me pregunta cosas demasiado obvias, evidentes o absurdas (tipo ¿de qué COLOR es ese caballo BLANCO?), y que no ameritan la dedicación de tiempo a responderlas, se lo diré. Educadamente, decentemente, tranquilamente, respetando su dignidad, pero se lo haré saber, en aras de ayudarle. Y tal vez, si el caso y tema lo requiere, le enlazaré algunas fuentes. Sé que estos casos no abundan a nivel universitario, pero existen y deseo prevenirlos: de todo hay en la viña del Señor.

4- Si prefieres conservar tu anonimato en mi respuesta (o sea, que yo no te mencione como el autor de la pregunta que esté respondiendo), pues ni modo: yo respetaré esa elección tuya. Pero desde ya te anticipo que eso no te conviene. Al menos para mí, como maestro, los estudiantes que hacen buenas preguntas, y no de forma casual, sino evidentemente bien motivadas, pensadas, elaboradas y formuladas, disfrutan de una valoración muy especial. Y supongo que a todos mis colegas también les gusta eso. Al menos, debería gustarnos a todos, creo yo. 

Hace algún tiempo escribí un artículo en Quora sobre el anonimato que algunos creadores pretenden conservar en línea. Te sugiero revisarlo luego, y te pido que me cuentes tu opinión al respecto. Es un tema muy actual, interesante y polémico, sobre el cual ya he fijado mi posición; me encantaría conocer la tuya. 

5- Si me preguntas sobre algo concreto de lo que hago como parte de mi negocio personal de servicios profesionales (consultoría, mentoría, producción intelectual, asesoría y formación; puedes ver algo de ello aquí y aquí), pues te responderé lo básico, te enlazaré algunas  buenas fuentes, y te diré claramente que para más amplitud o profundidad, o para aprender a implementar tal o cual cosa, puedes contactarme en privado para que hablemos de negocios. Que yo vivo de mi trabajo, jejeje…y tampoco se trata de regalar todo lo intangible que utilizo para ganarme decentemente la vida, ¿no te parece? 

Y por supuesto, esta última parte de la opción # 5 está absolutamente vedada para mis estudiantes actuales, sin importar la fecha en que estén leyendo esto. Nunca he cobrado ni cobraré un peso extra a un estudiante, por ningún concepto ajeno a la docencia que le imparto o la asesoría que le brindo (sea cual fuere el tema y la modalidad contractual), mientras le esté dictando clases o asesorando, sea en grado o en postgrado.

Otras precisiones:

Cada respuesta que ofrezca, y cuyo contenido tenga algún desarrollo que así lo amerite, será la base o todo el texto de un artículo que publicaré en mis espacios personales o en los colectivos donde participo, según el tema y el momento. Y siempre que tú no decidas lo contrario y me lo hagas saber expresamente, tu nombre completo como autor de la pregunta estará presente en ese artículo, así como tus redes y otros elementos que permitan al público lector localizarte y conocerte. Esa será otra forma de ayudarte, si por tu situación o proyección personal y profesional necesitas ganar más visibilidad en línea; por ejemplo, si estás enfocado a la búsqueda de un empleo. Como seguro sabes, lo primero que harán tus posibles empleadores será buscarte en Google por tu nombre y apellidos. ¿Qué te gustaría que encontraran cuando lo hagan? ¿Sería, por ejemplo, las buenas o excelentes preguntas que haces buscando información o conocimiento?

No publicaré las respuestas que solo requieran una breve explicación u orientación en pocas palabras, mas el aporte de alguna fuente; esas solo las compartiré con el interesado, vía Telegram. Pero sí publicaré periódicamente resúmenes del proyecto que incluyan las preguntas más relevantes, interesantes e inteligentes que me hayan hecho, tanto para estimular a sus creadores, como para ofrecer ideas y ejemplos a otros posibles interesados en preguntar, ya sea a mí o a sus profesores. 

Soy un hombre muy ocupado, gracias a Dios. Te prometo que haré todo lo que pueda por responder al menos una pregunta al día, o cada dos días, dependiendo del volumen de texto a escribir; lo cual daría entre tres y seis respuestas por semana (cantidad estimada, nada definitorio y mucho menos definitivo). Pero no lo garantizo, porque sé que no siempre podré hacerlo; ya he fallado antes prometiendo algunas cosas que no he podido cumplir aún deseándolo, y además de excusarme debidamente ante los afectados, pretendo no repetir ese error. Y por supuesto, cuando sea necesario, me tomaré mi tiempo para responder con mayor amplitud y profundidad que la habitual una pregunta que así lo exija. Si es la tuya, no te desesperes, por favor


A modo de conclusión 

Amigo lector/estudiante/educador:

Para mí es un inmenso placer compartir contigo estas ideas, y proponerte que te integres a lo que hoy te estoy ofreciendo.  

Quiero invitar a mis colegas académicos a participar en esta iniciativa, o a lanzar una similar, parecida o equivalente (y por favor, si lo haces, no dejes de invitarme). Pues nuestra esencia humana y funcional como educadores puede y debe ser fortalecida cada día, de tantas formas como se nos ocurran para aportar más valor a quienes cuentan con nosotros y confían en nosotros.  

Si eres estudiante o profesor, y te interesa participar en esta iniciativa, puedes hacerme tus preguntas, o proponerme tus ideas y tu disposición, a través de Telegram. He aquí mi enlace personal para que me escribas: https://t.me/ProfesorEstrada. Haz click ahí y se abrirá un espacio donde puedes escribirme, si utilizas Telegram, claro. Y si no, pues te invito a que comiences a utilizarla desde ayer por la tarde, si no desde la semana pasada.

¿Por qué Telegram? 

Te propongo solo diez razones (como sabes si me has leído antes, ese número me gusta):

  1. Extremadamente segura, con tecnología de avanzada y en actualización permanente.

  2. Múltiples posibilidades para la interacción y la administración, trabajando con bots propios que pueden ser creados por el usuario (hay tutoriales internos y externos para hacerlo).

  3. Múltiples posibilidades para la docencia y la comunicación, incluyendo video chats colectivos con participación gestionable.

  4. Se puede trabajar en grupos y en canales, para diversificar los tipos y niveles de acceso, así como la información a compartir, y las interacciones (los grupos admiten hasta 200 000 personas). 

  5. Posee un moderno, minimalista y muy funcional blog propio (https://telegra.ph), con el cual puedes bloguear dentro de la plataforma (como lo hice aquí) y fuera de ella (como lo hice aquí).

  6. Funciona de forma excelente en entorno móvil y fijo.

  7. Múltiples idiomas.

  8. Puede ser utilizada de diversas formas para hacer negocios digitales. 

  9. Gran cantidad de expertos digitales viven creando tutoriales para utilizarla, por lo cual, el aprendizaje sencillo y accesible está garantizado.

  10. Está "de moda" (muy bien justificada), y en crecimiento permanente. 

Y si aún no has creado tu cuenta en Telegram (¡pecado capital!), aquí abajo te dejo un excelente video tutorial desde Youtube que te ayudará a hacerlo (¡aún si no tienes un número telefónico disponible!), y debajo de ese, otro sobre cómo crear tu enlace personal seguro, para ofrecerlo pública o privadamente como vía de contacto:

CREA TU CUENTA EN TELEGRAM CON NÚMERO VIRTUAL GRATIS

CREA TU ENLACE PERSONAL PARA REDES SOCIALES Y DOCUMENTOS COMO ESTE QUE ESTÁS LEYENDO AHORA MISMO 

Fabuloso, ¿verdad? ¡Espero que le saques muchísimo provecho!

Y terminamos por hoy, amigo lector. Te espero en Pregúntale al profe, y también aquí en stck.me (este será el espacio principal donde publicaré las respuestas: no dejes de crear hoy mismo tu cuenta gratuita en esta excelente plataforma de blogging, te aseguro que nunca te arrepentirás de utilizarla). Gracias por ser, por estar, por acompañarme hoy y siempre; y recibe como siempre, desde mi Caribe que amo, un fuerte abrazo de tu siempre amigo,

Vladimir



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