¿Qué pasaría si alguien decidiera estudiar una cuarta carrera?

Reproduciendo y ampliando ligeramente una respuesta ofrecida durante 2021 en Quora, la red global del conocimiento, a la pregunta del título


¡Saludos cordiales!

Esta pregunta trata sobre una situación bastante poco frecuente:

¿Qué pasaría si alguien decidiera estudiar una cuarta carrera?

Asumo (por obvio), que esa persona ya ha estudiado tres, y también (no tan obvio), que se ha graduado de todas ellas. En tercer lugar, asumo que te refieres a licenciatura o ingeniería, que son las generalmente abarcadas y aceptadas en el ámbito académico bajo el apelativo de "carrera": las especialidades, las maestrías y los doctorados no suelen serlo, aunque a veces se les denomina así (he leído algunos textos que hablan de una "carrera de doctorado"). Existe alguna que otra carrera que no responde a esta suerte de clasificación: digamos, a quienes estudian Arquitectura se les llama Arquitectos, no Ingenieros o Licenciados…aunque su titulación es de ese mismo nivel. No habría ningún problema con llamarles, por ejemplo, Licenciados en Arquitectura. Y también está la omnipresente cuestión de llamar Doctores a los médicos, que no son Doctores, sino Licenciados en Medicina, y a los graduados de Derecho, que no son Doctores, sino Licenciados en Derecho. Ser Doctor exige haber cursado un Doctorado, no una carrera de nivel Licenciatura, ni una Especialidad o una Maestría. En esta respuesta anterior detallo un poco más este delicado asunto.

Y mi cuarta e irónica asunción: NO estamos hablando del Doctor Spencer Reid (memoria eidética, tres doctorados a los 27 años, polímata, políglota, etc., etc.). Por otro lado, uno de mis personajes predilectos -y en mi opinión, mejor actuados- de la célebre y ya finalizada serie televisiva Criminal Minds.

Partiendo de esos cuatro hechos asumidos, yo creo que a la persona aludida por ti en esta interesante pregunta le pasarían unas cuantas cosas interesantes.

Por ejemplo:

I- Continuaría un proceso que ya comenzó desde que esta hipotética persona estaba cursando la segunda carrera, se agudizó mientras cursaba la tercera, y seguramente hará crisis mientras curse la cuarta (y todo ello, probablemente, sin que él o ella se haya dado cuenta): el olvido progresivo e inevitable de parte de lo aprendido en las anteriores. Está demostrado científicamente -ver esta entrevista a la famosa investigadora suiza Isabelle Mansuy- que la capacidad de almacenamiento del cerebro no es infinita, y que este mágico órgano va descartando "existencias" para almacenar otras, como en cualquier tienda del barrio. Por cierto, ya alguien tan ilustre como Sherlock Holmes "había propuesto" muchos años antes esta teoría en Estudio en Escarlata, la primera e imprescindible novela del gran Sir Arthur Conan Doyle protagonizada por el genial detective inglés y su no menos famoso asistente y amigo, el Doctor Watson. Espero se capte el real sentido de citar las ideas de este célebre personaje literario, jajaja...y que su verdadero proponente, el inmenso escritor inglés, me lo perdone, allá en la otra dimensión donde vive desde hace tanto tiempo. Increíble cómo se anticipó a lo que muchas décadas después ha venido descubriendo la ciencia moderna en este tema; casi a lo Julio Verne, diría yo.

"Decía" Holmes:

Es un error creer que las paredes del cerebro humano son elásticas y pueden agrandarse o encogerse a la libre voluntad de cada uno. Llega un momento en que para cada cosa nueva que se aprende, se olvida otra anteriormente aprendida. No debe cargarse la imaginación de algo que más que nada dificulta y entorpece, y hace olvidar lo que algún día puede sernos necesario”.

Interesante enfoque, ¿verdad? Yo, de hecho, lo comparto bastante: aún hoy, más de cuatro décadas después, me pregunto sobre la utilidad de unos cuaaaantos conocimientos que fui literalmente obligado a incorporar durante mis estudios secundarios y preuniversitarios -y que jamás me han servido para nada-, bajo una especie de "sombrilla" llamada cultura general (como casi todo estudiante en este tan especial planeta nuestro, donde la educación se rige por planes y programas de estudio, cuyos creadores y gestores asumen que todos necesitamos, debemos y queremos aprender las mismas cosas). Por "suerte", la nueva época emergente nos está obligando a repensar muchas de estas y otras concepciones para transformarlas radicalmente. Como dije aquí mismo en esta respuesta anterior, creo que "La educación que hoy padecemos no nos está preparando para lo que hoy tenemos, y menos aún para lo que viene".

Y yo soy maestro de toda la vida -desde 1984: saca cuentas-, y sigo enamorado de mi profesión y sus dolores: creo tener una ligera idea de lo que estoy diciendo. De hecho, en mi artículo de 2020 titulado La marca personal docente en la era post COVID 19, he propuesto algunas sobre lo que considero deberá ser la acción educativa de los docentes tras la pandemia; planteando, entre otras cosas, que

Deberemos manifestar -cada quien en función de su origen, cultura, contexto, momento, situación, competencia y personalidad-, una forma nueva de ser, de hacer y de lograr en los procesos educativos; entre otras cosas, y más allá de lo obvio (o sea, de facilitar el aprendizaje), para estar en condiciones de guiar y acompañar a nuestros actuales y futuros estudiantes en los procesos de recreación y/o reconstrucción de identidades, la gestión de nuevas compatibilidades, el desarrollo de nuevas formas de socializar, y la imprescindible transformación de los modos de transformar.

Porque definitivamente, estoy convencido de que otra educación no solo es posible: ES IMPRESCINDIBLE.

Y retomando a Holmes y "su teoría", la arriba mencionada señora Mansuy (experta de primer nivel internacional) declaró a la BBC lo siguiente:

…"el cerebro tiene una capacidad limitada, y como los otros órganos en el cuerpo, parece necesitar un equilibrio".

"Por eso hay procesos positivos que nos ayudan a recordar información y procesos negativos que nos ayudan a borrar información existente. Es una clase de filtro para evitar la saturación del cerebro", concluyó la profesora.

Para desgracia de Holmes y su teoría, el proceso no es selectivo, por lo que uno no puede elegir qué olvidar y qué guardar en la memoria

¿Ves la lógica del olvido progresivo que te irá afectando mientras más saberes acumules -suponiendo que los acumules, claro- a través de esas cuatro carreras? ¿Saberes que, por otra parte, te será imposible aplicar, ejercitar y desarrollar a plenitud, a no ser que tus días tengan al menos 72 horas?

Ah, perdón: no eres tú, sino la persona a la que se refiere tu pregunta.

NOTA AL MARGEN: En mi artículo de 2016 Cómo usar un blog en modo branding personal he hecho referencia -citada y situada- a todo lo que acabo de proponerte aquí. Lo abordo en uno de los acápites finales, titulado "casualmente" Aprendizaje enfocado y constante, cada día, todos los días. FIN DE LA NOTA.

Sigamos viendo el caso por el que preguntas.

II- En términos de empleabilidad, esa cuarta carrera no tendría para su cursante ningún peso práctico real: las organizaciones de vanguardia y/o enfocadas al desarrollo en esta nueva época no privilegian ese modelo de aprendizaje horizontal, a no ser que este se produzca en niveles de titulación y desarrollo mucho más elevados que los que puede ofrecer una licenciatura o una ingeniería. O sea: alguien con tres maestrías, o dos maestrías y un doctorado, o dos doctorados, todos ellos conectados o interrelacionados temática y/o metodológicamente, en función de poder identificar a través de la investigación y la innovación las áreas de mejora y desarrollo en un campo concreto, o las oportunidades de conexión desarrolladora entre dos o tres campos. De eso se trata la concepción actual de la polimatía, tema que he abordado en esta respuesta previa, con citas a diversos trabajos de otros autores. Ahí he ampliado un poco más sobre varios conceptos relacionados con tu pregunta: te sugiero revisarla luego.

Porque además, es un hecho bastante claro que hoy, con los niveles exponencialmente crecientes de desarrollo científico y tecnológico que se están manifestando en prácticamente todos los campos del saber humano, el nivel de licenciatura o ingeniería es solamente una puerta muy básica de entrada al ruedo productivo, económico y del mercado. Hay que seguir aprendiendo, profundizando y creciendo desde esa base, si se quiere avanzar, prosperar y triunfar.

Sigamos avanzando.

III- En términos de marca personal, esa persona de las cuatro carreras (me vino a la mente Arjona y su Señora de las cuatro décadas, jejeje) será conocida como lo que por acá se denomina un "todólogo": ha procurado formarse a nivel básico en taaaaantas cosas, que en la práctica no es realmente bueno ni será laboral o profesionalmente competitivo en ninguna de ellas. Y por supuesto, tampoco será considerado como un verdadero experto en ninguno de los cuatro campos, porque no hay forma de que pueda serlo al no haber aprendido, profundizado, practicado, innovado, acumulado verdadera experiencia pertinente, ni mucho menos aportado valor suficiente en alguno de ellos como para que los públicos con los que se relaciona le otorguen la marca personal de experto.

Casi finalmente, quiero precisar un poco el aspecto más "práctico" y utilitario del tema. Muchísimas personas asumen este enfoque de la "multiformación multitemática" (me acabo de inventar el término, perdona mi atrevimiento) supuestamente "obligadas" por la situación actual y perspectiva del mercado laboral, que como he planteado en otros trabajos, se halla en declive permanente y progresivo, cada día más saturado de solicitudes y más escaso en oportunidades. La lógica aparente es que si no "aparece" trabajo en el campo A, aparece en B, y si o en C o en D…pero eso solo funciona de manera muy casual, y alcanza tal vez para un nivel de subsistencia, no de verdadero desarrollo. Supongo que nadie que haya estudiado tres o cuatro carreras aspira solamente a subsistir gracias a una de ellas, ¿verdad?

Y por otro lado, veamos tres "detalles" más:

  1. ¿Qué crees que irá sucediendo con lo que sabemos de B, C y D, si solo hemos hallado trabajo en A, y obviamente, nos vemos obligados a seguir revisando contenido y actualizándonos acerca de A para mantener un nivel de competencia profesional que asegure nuestro empleo en condiciones de cambio constante?

  2. ¿Y qué pasará con nuestros conocimientos sobre los campos B, C y D, cuando dentro de tres, cuatro o como máximo cinco años (muy excepcionalmente un poco más, en algunas carreras), todo ello -o casi- haya ido quedando obsoleto -o casi-, en función de los acelerados cambios tecnológicos que como sociedad vamos implementando y desarrollando?

  3. ¿Y a dónde irá o fue a parar la inversión que efectuamos en las "otras" tres carreras, que no habremos ejercido ni podremos ya ejercer, precisamente por la obsolescencia que estaremos padeciendo debido a lo anterior?

Pero este escenario no tiene por qué ser necesariamente catastrófico: la clave puede ser trabajar muy duro para hiperespecializarnos en A, formándonos al mismo tiempo de forma autodidacta en B y C (hoy eso es plenamente posible y está al alcance de cualquier persona con acceso a Internet), e ir identificando los puntos de contacto entre los tres campos, y las oportunidades de mejora y de contribución que van surgiendo en dichos puntos. Pues mientras más crezcamos y profundicemos en A y en la conexión entre A y B, o entre A y C, y entre A, B y C, seremos mejor vistos, más empleables, y nuestras oportunidades crecerán en función de ello, porque estaremos en mejores condiciones de aportar valor de utilidad social y elevado potencial de rentabilización, a través de nuestro trabajo. Por una razón tan sencilla como esta: Todo está conectado, y todos lo estamos. Ya no existen los desarrollos aislados ni los compartimientos estancos en la gestión del conocimiento. En esta respuesta anterior, ya enlazada arriba, comento un poco más al respecto.

Espero haberte ayudado, así como a la hipotética persona a quien se refiere tu pregunta…y ojalá, haber aportado. Un abrazo desde el Caribe.


Amigo lector:

Hasta aquí mi respuesta.

¿Qué piensas tú?

Recibe un cordial y cálido abrazo de tu siempre amigo,

Vladimir


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